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Inteligencia Emocional,
aprovéchala para triunfar

 

 


Psic. Erick Ramírez Saucedo1

Seguramente te has llegado a preguntar qué es lo que determina que unas personas tengan éxito en su vida profesional y otras no. La respuesta se complica aún más cuando descubres que hay personas con una gran preparación académica que son dirigidas por una persona que no la tiene.

¿Cuál es la razón de que esto suceda?

En realidad es muy sencillo y te lo podemos contestar en dos palabras: Inteligencia Emocional.

La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer sentimientos en ti mismo y en otros, siendo hábil para manejarlos al relacionarte con los demás. Es decir, es más fácil triunfar cuando puedes darte cuenta de qué te sucede, por qué te sucede y si logras controlarlo para no afectar a los demás.

Imagínate a un cirujano que cuando entra a operar se pusiera tan nervioso que empezara a temblar, sería imposible que llevara a cabo su trabajo. Lo mismo sucede en varias situaciones cotidianas, en las que puedes perder oportunidades por no poder controlar tus emociones.

Pero, ¿Qué son las emociones?

Antes que nada, tenemos que hacer una diferencia fundamental: no es lo mismo una emoción y un sentimiento.

Una emoción   Un sentimiento
 

Es una reacción corporal que se activa frente a una situación.

Por ejemplo, si un día vas caminando por una calle y súbitamente un perro brinca y te ladra a través de un portón, tu reacción inmediata será brincar, sentirás una sensación extraña en el estómago y que el vello corporal se te levanta. Eso es una reacción emocional de miedo.
 
Es la interpretación que tú haces de esa emoción.

En este caso tú dirías que te dieron “ganas de correr”.
 
Ahora que sabes que es una emoción, podemos decirte que existen sólo cuatro emociones básicas: cólera, alegría, miedo y tristeza.

Se reconocen estas cuatro, porque tienes reacciones físicas bien diferenciadas entre ellas.
 
 


¿Cómo puedo controlar mis emociones?

Llegar a controlar lo que sientes no es tarea fácil, requiere de mucha paciencia y auto reflexión. Además hay que considerar que controlar no es lo mismo que reprimir.

Controlar significa, aceptar que algo me pasa y encontrar la forma más adecuada de expresarlo. Reprimir es hacer como que nada me afecta, es mostrarme indiferente hacia lo que me sucede, y por lo mismo inhibir mis estados emocionales.
La represión no permite que me conecte ni me comunique con los demás, y puede generar enfermedades como gastritis, colitis o úlceras, entre otras cosas.


Para lograrlo, es necesario desarrollar cuatro habilidades básicas:

Autoconciencia
desarrollar la capacidad o habilidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo en ese momento.

Por ejemplo, si lloras ¿te das cuenta qué te provocó el llanto?

Motivación
tener la capacidad de motivarse y motivar a los demás.

Puedes ver si tienes esta capacidad si te alegras al realizar una actividad que te gusta o una que deseabas hacer y no habías podido.

Empatía
entender qué están sintiendo otras personas y poder ver las cosas desde la perspectiva del otro.

¿Tú puedes ponerte en el lugar de otras personas?

Habilidades sociales
habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo.



Sin embargo, la educación que recibimos en nuestra sociedad nos dificulta comunicar nuestros sentimientos y emociones. Debido a esta falta de orientación sobre la forma adecuada de experimentar y expresarnos, nuestras relaciones sociales no logran alcanzar su máximo nivel de armonía y cooperación.

Para poder entender hasta qué punto resulta difícil comunicar nuestras emociones, considera tus respuestas a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo compartes tus sentimientos cuando temes ser rechazado?

  2. ¿Cómo le dices a tu novia(o) te quiero si estás enojada(o)”?

  3. ¿Crees que sea difícil decir “lo lamento” si de niño eras castigado por cometer errores?

  4. ¿Que tan difícil puede ser admitir tus errores si le temes al castigo y al rechazo?

  5. ¿Consideras que podrías mostrar tus sentimientos fácilmente si de niño eras permanentemente rechazado o juzgado por sentirte perturbado o por llorar?

Es necesario que siempre recuerdes que así como aprendiste a andar en bicicleta, también puedes aprender a cambiar tus emociones, todo es cuestión de práctica y de tomar conciencia de ellas.


1 Erick Ramírez Saucedo, Licenciado en Psicología de la Universidad del Valle de México. Ha impartido conferencias
   en la Universidad del Valle de México de “Motivación”, en la ENP de la UNAM sobre “Bulimia y Anorexia"; mientras
  que, en la Secretaria de Salud del Distrito Federal ha impartido cursos de “Sensibilización al cambio”. Es consultor
  permanente en el Centro de Orientación Vocacional OriéntaT®.

JULIO, 2006

Publicaciones de interés sobre Inteligencia Emocional:

  La Inteligencia Emocional
Daniel Goleman

Vergara Editor S.A.
ISBN: 950-15-1991-0

El artículo firmado es reposnsabilidad de su autory no refleja necesariamente la opinión de E-TEST.